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PESCA EN ITATÍ

                                                            mezclaban con las declaraciones

                                                            y anécdotas de piques errados de

                                                            varias especies en muchos de los
                                                            tríos. Nuevamente, los desayunos

                                                            llenaban  el  tanque  con  energías

                                                            y esta vez el paso por el comedor
                                                            era más rápido para ganar tiem-

                                                            po. De hecho, un par prefirieron

                                                            no desayunar y pasaron de la ca-

                                                            baña a la lancha sin ningún tipo de
                                                            escala.

                                                            A media mañana, el viento empe-

                                                            zaba a calmar y aún no teníamos
                                                            fiscalizaciones,  hasta  que  en  un

                                                            momento  empezaron  a  entrar

                                                            unos pares, pero no de gran tama-

                                                            ño.  Un  doradito  de  unos  62  cm,
                                                            algún juvenil de manguruyú junto

       DÍA 2                                                a armados, que dijeron presente.

       Si el día anterior había arrancado  Algunas lanchas venían haciendo
       arriba, en este no sé cómo hicie- un  máster  en  piques  de  bagres

       ron pero todos se levantaron más  blancos también, que estaban sú-

       activos que el primero. Teníamos  per activos y no dudaban en to-
       piezas mayores buenas, teníamos  mar la carnada. Mientras tanto, en

       objetivos  nuevos,  aparecían  es- tierra nosotros nos deleitábamos

       trategias nuevas pero sobre todo,  con el ruidito de la leña y el aro-
       mucha buena onda y ganas. Ya en  ma de unos tremendos costillares

       el  desayuno  se  escuchaban  pre- que  apuntaban  a  salir  perfectos

       guntas del estilo: “¿por dónde an- para el almuerzo. Así transcurrió

       duvieron ayer a la tarde?”, o “¿fue  una  mañana  bastante  tranquila
       con trolling? ¿o carnada?”, que se  de pesca.






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