Page 99 - ElPato_356
P. 99
La verdad es que no sé si mis notas,
que en realidad son relatos de ca-
cería en primera persona, gustan
o no al lector, seguramente para
algunos podrán resultar aburri-
dos, inocentes o incluso molestos
(como cuando toco el tema de las
municiones de plomo) y probable-
mente a algunos les resulten di-
vertidos y quizá ocasionalmente
Chancho abatido por el autor. enriquecedores, sinceramente no
lo sé, y no es que no me interese
MI HISTORIA EN LA REVISTA saberlo, pero es prácticamente im-
Si bien Revista El Pato cumple 30 posible acceder a esa información;
años de existencia, mi participa- pero de lo que sí estoy seguro, es
ción es mucho más reciente, incor- que en lo personal me ha hecho
porándome a esta FAMILIA allá crecer muchísimo, como perso-
por mayo/junio de 2007 cuando na y como cazador, abriéndome
Ariel Robledo me invitó a visitar “tranqueras” y haciéndome cono-
el norte santafesino con una do- cer amigos y personajes increíbles,
ble propuesta, primero iríamos a que prefiero no enumerar para no
pescar surubíes en Reconquista y olvidarme de alguno, pero créan-
al día siguiente viajaríamos a For- me que los recuerdo a todos.
Haciendo memoria tín Olmos a cazar patos, una expe- Como anécdotas, tengo miles ya
riencia realmente fantástica e inol- que cada salida de caza genera en
vidable, en cuyo viaje de regreso a sí misma una anécdota particular
la capital provincial, me propuso la e irrepetible. Claramente algunas
idea de que escriba una nota con- fueron muy buenas y en otras, por
tando la cacería mientras él haría suerte las menos, no fueron lin-
el relato de la pesca compartida… y das experiencias, pero de todas
a partir de ahí nació esta hermosa he aprendido algo. Y si bien, en los
experiencia que ya lleva 18 años. últimos años, en lo que hace a con-
www.revistaelpato.com 99

