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ya que podíamos ver cómo los ár-

                                                            boles de ingá, talas, sangre de dra-
                                                            go, tocaban con sus ramas el agua,

                                                            y muchos de ellos estaban caídos

                                                            debido al desmoronamiento de la

                                                            costa.
                                                            En  uno de los lances, Santiago,

                                                            siente un toque en la punta de su

                                                            línea y deja unos segundos más la
                                                            carnada en el agua, hasta que lle-

                                                            ga la llevada franca, y logró clavar

                                                            al pez. Todos seguíamos atentos
                                                            la situación, ya que el pez no salta-

                                                            ba, y empezamos a dudar… hasta

                                                            que las dudas se resolvieron cuan-
       colocamos unos plomitos apre- do vimos la silueta ovalada de un

       tados al líder. Anzuelo Maruseigo  hermoso pacú. ¡Mirá qué pacú con

       30, y el encarne lo íbamos a reali- morena! Gritó el guía y todos nos

       zar con morenas medianas. Nave- alegramos de ver al omnívoro apa-
       gamos hasta cerca del arroyo San  recer en la superficie.

       Lorenzo, unos 40 minutos aproxi- Una linda sorpresa que nos dio el

       madamente, porque era la zona en  río. Si bien en otras ocasiones he-
       donde estaba el dato firme de los  mos pescado pacúes con morenas,

       dorados.                                             siempre es una alegría que aparez-

       Nos acercamos a la costa, y empe- can estos peces cuando en reali-

       zamos a realizar los lanzamientos.  dad estamos buscando otros.
       Cuando caía la carnada al agua,  Tras la devolución, nos miramos

       dejábamos unos 5 segundos, y vol- con el guía y pensamos que la pes-

       víamos a realizar el lance. Mien- ca  de  pacúes  estaría  más  firme,
       tras hacíamos los intentos, le co- por lo que cambiamos los anzuelos

       menté al guía que era un lugar  y navegamos hasta el punto donde

       fantástico para la pesca de pacúes,  habíamos comenzado la deriva.



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