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MANOS A LA OBRA
                                                            Todo comenzó literalmente con

                                                            unos trozos de árbol. Cada  uno

                                                            eligió su madera, que no era otra
                                                            cosa que cuartos de un tronco o

                                                            rama de árbol. Pero no era cual-

                                                            quier  madera:  eran  troncos  se-
                                                            leccionados, cortados en la época

                                                            adecuada y secados durante me-

                                                            ses en condiciones apropiadas.

                                                            El proceso de fabricación es sim-
                                                            ple de explicar, pero llevarlo a

                                                            cabo es otra cosa. Hay que traba-

                                                            jar la madera para que, al tensar
                                                            el arco, ambas palas se doblen

                                                            de forma equilibrada y armónica.

                                                            Además, para que el arco dure un

       mente trabajamos, casi como ca- tiempo razonable, se debe obte-
       vernícolas.                                          ner (tallar) un “backing” adecua-

       Éramos siete participantes, en su  do.

       gran mayoría con alguna experien- Pero  empecemos  por  el  princi-
       cia en arquería. Eso le llamó pode- pio. Al tensar un arco de madera,

       rosamente la atención a Fausto,  la mitad delantera o más cercana

       que nos contó que la gran mayoría  al blanco, se estira (flechas rojas).
       de los participantes de sus cursos  Por su parte, la mitad trasera o la

       no son arqueros. Muchos son par- más  cercana  al  arquero  (flechas

       ticipantes de juegos medievales  azules) se comprime. Es decir, que
       con interés en las tecnologías anti- los requerimientos de la mitad de-

       guas. Considerando que la arque- lantera del arco son diferentes a

       ría en Bahía tiene más de 50 años  los de la parte trasera. Por eso es

       de historia, no resulta raro que la  muy difícil hacer un arco duradero
       mayoría fuéramos arqueros.                           utilizando tablas, y aquí es donde




                                                                                  www.revistaelpato.com  97
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