Page 97 - ElPato_362
P. 97
MANOS A LA OBRA
Todo comenzó literalmente con
unos trozos de árbol. Cada uno
eligió su madera, que no era otra
cosa que cuartos de un tronco o
rama de árbol. Pero no era cual-
quier madera: eran troncos se-
leccionados, cortados en la época
adecuada y secados durante me-
ses en condiciones apropiadas.
El proceso de fabricación es sim-
ple de explicar, pero llevarlo a
cabo es otra cosa. Hay que traba-
jar la madera para que, al tensar
el arco, ambas palas se doblen
de forma equilibrada y armónica.
Además, para que el arco dure un
mente trabajamos, casi como ca- tiempo razonable, se debe obte-
vernícolas. ner (tallar) un “backing” adecua-
Éramos siete participantes, en su do.
gran mayoría con alguna experien- Pero empecemos por el princi-
cia en arquería. Eso le llamó pode- pio. Al tensar un arco de madera,
rosamente la atención a Fausto, la mitad delantera o más cercana
que nos contó que la gran mayoría al blanco, se estira (flechas rojas).
de los participantes de sus cursos Por su parte, la mitad trasera o la
no son arqueros. Muchos son par- más cercana al arquero (flechas
ticipantes de juegos medievales azules) se comprime. Es decir, que
con interés en las tecnologías anti- los requerimientos de la mitad de-
guas. Considerando que la arque- lantera del arco son diferentes a
ría en Bahía tiene más de 50 años los de la parte trasera. Por eso es
de historia, no resulta raro que la muy difícil hacer un arco duradero
mayoría fuéramos arqueros. utilizando tablas, y aquí es donde
www.revistaelpato.com 97

