Page 47 - ElPato_351
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tadero, yo ya listo para disparar
                                                            apreté el gatillo sabiendo que no

                                                            tenía mucho tiempo para que se

                                                            moviera y ERRÉ… sí erré el dis-

                                                            paro. Disparar de noche es difícil
                                                            y de frente lo dificultó más, se-

                                                            guramente el animal se movió o

                                                            yo apunté muy sobre uno de sus

                                                            costados, pero no encontramos
                                                            ni una gota de sangre.
       Acechando ciervos en el médano.
                                                            Probablemente debí dejarlo que

       y se fue corriendo. Esta conduc- se tranquilice e ingrese más con-
       ta la repetiría unas tres veces y  fiado al cebadero o esperar que

       ya eran las 21:55 hs. aproxima- me diera tiro de costado, las op-

       damente. Sinceramente nunca  ciones son muchas, pero todo es
       me había topado con un animal  aprendizaje así que tomo nota y

       tan inteligente y anuló todos mis  la guardo en el librito de expe-

       conocimientos al ver que seme- riencias. Esa noche solo yo tuve
       jante animal era más vivo que yo,  actividad en el apostadero sien-

       aquí debo admitir que me ganó la  do el único que disparó.

       ansiedad y cometí un error que  Todavía nos quedaba una noche,
       me costaría el cazarlo… al ver  esta vez iría al primer apostade-

       que el  animal repetía  la acción  ro que me había gustado donde

       constantemente  quise  adelan- tenía un mini charquito con ba-

       tarme al suceso, esperando con  rro. Llegué un poco más tarde al
       el fusil ya sin seguro apuntando  apostadero a eso de las 18:20hs;

       donde normalmente él se para- tomé mis cosas, subí al árbol, em-

       ba a mirar el apostadero previo  pecé  a  preparar  la  famosa  “ce-

       a huir corriendo, nuevamente  bolla” de ropa pues ese día hizo
       apareció, ya era la cuarta vez…  mucho más frío que el primero

       volvió a pegarle al sonajero y se  superando los -7 grados para ese

       paró mirando fijamente el apos- entonces.



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